Estoy seguro que lo imagíne.

Zapatitos sale de su casa, toma el tranvía, se encuentra con dos empaques plásticos caminantes; uno de ellos solía contener dos deliciosos pastelitos rellenos de fresa, ahora se atraganta de licor lo que ha hecho erosionar las migajas que quedaban en su interior pegadas, de dulce postre, el otro dejo de ser una bolsa de tuercas para cargar un librito de miller y un cd de jazz, suelen caminar juntos por el centro, zapatitos es siempre unos bellos zapatos de charol... pequeñitos, siente un gran vacio en su interior y desde que leyo la fabula de la cenicienta, corre probando pies de principes, a veces no lo soporta y obliga a varios principes a probarselos, principes de afeminados de charol, tratando de andar en masa con un solo par de zapatos, ¿cuantos principes podrian caber en estos bellos zapatitos antes que se desmoronen? se preguntaban muchos al rededor; habian quedado temprano debian destrozar a otros empaques con la mirada, correr tras sus inseguridades para hacerles una demostracion, desmotivar a los mas debiles al rededor.




una cancion desesperada

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