No hay nada para olvidar, todo se queda guardado aquí arriba.
Hay largos hasta luego, los mejores son los buenos días una tarde de domingo... una vez comience a hablar veras por que me callo y solo te escucho luego sonrío y me río, ya los átomos fisionaron aunque siguen eternos de energía, no es necesario decirles que no.
Tenia una flor en el bolsillo, es que a mi también me gustan las flores.
Hay un color café que parece ceniza con pintas rojas en unos ojos, cuantos ojos.
¿que vendrá después? ¿pura nada? que es de lo que mas hay... siempre; intervalos de vacío enormes para encontrar partículas de esos elementos que dan la ilusión de no ausencia.
1 comentarios:
Que lindo lo que escribis. Ojala actualizaras un poco el blog. Saludos
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